Alquilar un piso es el sueño de muchos, ya que supone el comienzo de una nueva vida. Acostumbrarse a la distribución de las habitaciones, escoger los muebles y la decoración puede resultar tedioso, pero así es cómo empieza a construirse un hogar.

De la misma manera, el contrato de la vivienda es primordial para que la estancia sea satisfactoria. Así pues, antes de firmar nada y empezar a personalizar tu piso o habitación, es imprescindible que te asegures de qué documentos son necesarios en un alquiler. A continuación, te presentamos los puntos más importantes.

Duración y fechas del contrato de piso

Es especialmente relevante que la fecha de la firma conste en el documento, incluso si no es obligatorio. En el caso contrario, el inquilino podría tener problemas para permanecer en la vivienda el tiempo que le corresponde. Si el propietario vuelve a la vivienda antes de lo estipulado, también podría tener complicaciones. Por otro lado, la duración mínima que tiene un contrato de alquiler es de tres años, cosa que debe quedar expuesta.

No obstante, esto no significa que el propietario no pueda recuperar el piso antes o que el inquilino deba permanecer este tiempo obligatoriamente. Si el dueño de la vivienda necesita el piso o casa para sí mismo o su familia, tiene derecho a recuperarlo un año después, pero debe avisar dos meses antes. El inquilino, por su parte, tiene la opción de marchar medio año después desde la firma del contrato, aunque deberá avisar con treinta días de antelación. Si se va antes de lo pactado, es posible que tenga que pagar una indemnización si así consta por escrito.

Normas convenidas

En nuestro contrato de arrendamiento aparecerán una serie de normas que deberemos cumplir. Estas suelen hacer referencia a temas como el inventario que incluye la vivienda o los horarios en que se permite hacer ruido. Es muy importante estar de acuerdo con estas normas y leerlas detalladamente ya que hay un documento legal en el cual tenemos que acceder a cumplirlas.

Pagos y depósito

La cantidad mensual que el arrendatario ha de pagar debe estar reflejada en el contrato. En principio, el precio base no puede ser incrementado, pero el dueño tiene la opción de subir el IPC pasado un año. Habitualmente, este pago se realiza en mano o por vía bancaria. Si ambas partes lo desean, el método para abonar la mensualidad también puede quedar por escrito. En el contrato también se debe dejar constancia del pago de la fianza, que no podrá subir durante los tres primeros años. A veces es difícil poder quedar con ambas partes para pactar todo lo necesario, o algunas cosas se pueden haber olvidado cuando quedasteis para hablar sobre el contacto. Una manera fácil de poder solucionar cualquier duda si resulta difícil encontrar tiempo para volver a quedar en persona es usar el chat privado de badi para poder preguntar todo lo necesario. También puedes programar una nueva cita de forma rápida y sencilla desde la app.

Otras cuestiones

Además de la cuota mensual que se debe abonar, también es factible dejar por escrito los pagos a la comunidad. En un contrato de alquiler, no es necesario que el inquilino se haga cargo de éstos, pero de ser así, ello ha de constar junto al importe total que se pague anualmente. Otros detalles que han de incluirse en el contrato son la dirección de la vivienda, el tipo de inmueble en cuestión (piso, casa…) y los muebles que el dueño ofrece. Aunque no es necesario que el propietario deje ningún mueble o electrodoméstico, si lo hace es obligatorio que haya constancia de aquello que le pertenece.