La inteligencia artificial (IA) nunca ha intentado profundizar sobre el comportamiento colectivo, pero ha resultado ser el método más eficiente para hacerlo. La sociedad se encuentra en la era de la regulación general de protección de datos (General Data Protection Regulation (GDPR)), por ello, el comportamiento colectivo es la manera a través de la cual se pueden comprender las preferencias del consumidor y la IA es la herramienta que lo permite sin interferir con el comportamiento individual.

Inicios de la IA

Alan Turing ha sido recientemente nombrado como una de las figuras más icónicas del siglo XX, seguramente es debido a que cada vez más las IA tiene una mayor importancia Fue el matemático que descifró códigos durante la Segunda Guerra Mundial y consiguiendo acortarla varios años gracias a su trabajo en Bletchley Park. Ahí, es donde empezarán los inicios de IA, ya que tenía la tarea de descifrar el código ‘enigma’ y, junto a un compañero, crearon la máquina Bombe, la cual ha tenido una enorme influencia en el desarrollo de la informática y la IA.
Turning sugirió que los humanos deben ser capaces de combinar la información y la razón para resolver los problemas y tomar decisiones. Por tanto, las máquinas también deberían serlo. Este fue el marco lógico de su trabajo Computing Machinery and Intelligence (1950), en el que analiza cómo construir máquinas inteligentes y cómo probar su inteligencia.
En la época de los 80, la IA resurgió de nuevo gracias a dos factores: un primero vinculado a la expansión de las herramientas algorítmicas y también un augmento de fondos. La sociedad puso a prueba la disciplina enfrentándola con Gary Kasparov, quien en aquel momento era el campeón mundial de ajedrez. La victoria del duelo fue para la IA.

La memoria de la IA

La historia de la IA nos muestra que la disciplina surgió para dar solución a la necesidad de resolver los problemas y toma de decisiones de una manera más rápida y eficaz que los humanos. Dicha solución recopila una gran cantidad de datos que son la ‘memoria’ de la IA. Estos crean una base de datos con información sobre el comportamiento de las personas.
Una de las áreas en la que la IA ha sido particularmente beneficiosa en conectando a las personas entre sí en base a sus intereses. Mientras que antes dos personas se debían de conocer para unirse, la tecnología ofrece la opción de ir más allá, uniendo a personas que tienen afinidades comunes, pero no se conocen entre sí.  Esta es la intención de la IA.
Es precisamente esta capacidad de la IA en la que se apoya badi al establecer sus algoritmos para dar respuesta al aumento de los alquileres de habitaciones, donde las personas que no se conocen a menudo viven juntas. Los modelos de negocio anteriores que facilitan el alquiler de habitaciones se han concentrado en el inquilino y en el potencial del piso, dejando de lado la importancia de la convivencia entre las personas. Pero el éxito de los pisos compartidos suele estar determinada por los compañeros de piso, más que por las características del piso.  
 
Para ello, badi utiliza tres niveles de conocimiento a la hora de recopilar datos. Estos se combinan y se utilizan para ayudar a facilitar una mejor comparación entre los posibles inquilinos de una misma vivienda. En este caso, la IA pone de manifiesto el hecho de que el 
uso de la tecnología permite tomar una decisión de una manera más rápida y eficaz que un ser humano. Sobre todo, porque puede analizar los datos y los perfiles de los usuarios con mayor rapidez. 
  1. Rasgos de personalidad: se basan en un conjunto de preguntas que se le hacen a una persona. Esto incluye su edad, sexo, ocupación, dónde viven, dónde quieren vivir y sus preferencias por otro compañero de piso.
  2. Datos de comportamiento: analiza las acciones que la gente está realizando en badi. Por ejemplo, a quién se envía una solicitud o cuántas solicitudes ha enviado un usuario.
  3. Las imágenes y archivos que los usuarios suben a la plataforma son analizadas y cruzadas con los intereses de una persona para relacionarlos con personas con intereses similares.
Aunque el objetivo de la IA no es proporcionar datos sobre las preferencias de comportamiento de las personas cuando buscan un compañero de piso, la naturaleza de la disciplina nos ayuda a almacenar todas las respuestas de cada persona en la ‘nube’.
Cuando se trata de emparejar a los compañeros de piso; el hecho de entender cómo y por qué se empareja la gente, permite que badi modifique aún más la IA y se dirija a personas que sabe que serán un buen compañero de piso para los demás.

Ventajas del uso de IA

Tras el análisis de dichos datos badi muestra una versión más verdadera de cuáles son las preferencias. Por ejemplo, una persona puede pensar que prefiere vivir con un hombre que trabaja, pero en realidad sus peticiones muestran que prefiere vivir con una mujer que trabaja. Badi aprovecha la IA para conectar personas que tendrán afinidad para ser compañeros de piso de perfectos.
A pesar de que desde sus inicios el propósito de la disciplina no es proporcionar datos sobre preferencias de la sociedad, las respuestas individuales ‘anónimas’ permiten conocer el comportamiento de los colectivos y definir nuevas tendencias. La IA tiene una amplia memoria para almacenar una gran cantidad de datos, combina información con agilidad y ayuda a comprender tendencias colectivas.