Si estás pensando en poner una habitación en alquiler temporalmente, un estudiante es la mejor opción. Entérate de todos los detalles y cómo prepararte.

Aquellos que alquilan habitaciones saben que encontrar a los inquilinos adecuados puede llevar un tiempo, sobre todo después del verano. No obstante, existe una práctica opción que puede serle útil a más de uno: alquilar la habitación a un estudiante. La mayoría de ellos, universitarios que viven lejos de las instituciones donde estudian, necesitan una vivienda asequible por un mínimo de un año. No pasan mucho tiempo en casa y normalmente cuidan del mobiliario como si fuese el suyo propio, así que no causan destrozos, resultan excelentes compañeros de piso y gracias a badi son cada vez más fáciles de localizar.

Cómo decorar el dormitorio

En este punto, la decisión ha sido tomada: el próximo inquilino será un estudiante. Tras decidirlo, la primera duda que surge es qué tipo de habitación puede agradarle a un usuario de estas características. Para empezar, hay que tener en cuenta que cada persona es un mundo, y como no sabemos los gustos ni las preferencias del futuro inquilino, lo mejor es optar por un mobiliario estándar. En función del tamaño de la habitación, la cama podrá ser más o menos grande, pero hay otros muebles que tienen prioridad.

Todo estudiante necesita un escritorio, así que si la cama ha de ser más pequeña para que éste quepa, es un sacrificio necesario. Por otro lado, un amplio armario para guardar la ropa de todo un año sería lo ideal. Un plus que el futuro inquilino agradecerá es una estantería, pues le ayudará a organizar sus libros y apuntes con facilidad. Opta por una decoración minimalista y una mezcla de colores cálidos y fríos, para que el cuarto ofrezca una sensación funcional pero acogedora.

Organización de la vivienda

Al igual que el cuarto, el piso o casa ha de brindar una serie de servicios para sus habitantes. Lo más probable es que el estudiante conviva con otros usuarios que no conoce, así que es importante que los problemas que tengan en común sean mínimos. Por ello, es imprescindible que los electrodomésticos, los muebles y los enchufes estén en un estado óptimo. Una nevera amplia ayudará a los usuarios, dado que es muy posible que cada uno tenga sus alimentos en diferentes estantes. El microondas es uno de los electrodomésticos más usados, por lo que se agradece que éste tenga potencia y sea eficaz.

Contrato y detalles extra

Una de las cosas que más agradece un inquilino es la claridad a la hora de firmar un contrato. Trata de explicar las condiciones en un buen principio y sin cambiar nada posteriormente. Comenta detalles como la tarifa mensual, si las facturas están incluidas, condiciones de la fianza, etc. El internet será indispensable para un estudiante, así que asegúrate de tener una tarifa activada antes de que entre a vivir. Por último, puedes obsequiarle con algunos productos básicos para facilitarle su llegada, tal y como aceite y especias, champú y gel de baño o toallas.