¿Sabías que el 20% de la energía que se consume en España se gasta en casa? Para ser más concretos y, según datos del IDAE (Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía), las casas unifamiliares consumen el doble que los pisos y el gasto medio de energía por piso llega a los 990 € al año. La calefacción es lo que más consume y los aparatos en stand-by superan el 2% del total.

Aquí van algunas ideas para ahorrar y hacer tu casa más ecológica:

  1. Hazle la cobra al plástico
Según Naciones Unidas, se arrojan unos ocho millones de toneladas de botellas de plástico, envases y otros desechos al océano cada año. Esto afecta a nuestros mares y directamente a la comida que ponemos en nuestra mesa.  
Intenta llevar en tu bolso o mochila una bolsa plegable para poder comprar de improviso. También puedes hacerte con bolsas de tela para fruta y verdura. Comprar jabón en pastilla, cepillos de dientes de bambú, verdura y fruta sin packaging, filtros de agua en vez de botellas de plástico etc. Lo sabemos, no es fácil pero ¡todo es cuestión de planificación!
  1. Si se te enciende la bombilla, al menos que sea LED
Un hogar en España tiene de media unas 22,8 bombillas según IDAE. Las bombillas “de toda la vida” siguen utilizándose mucho y aumentan el gasto energético. Te pasamos algunos datos:
  • El 8,3 de las bombillas en los hogares son incandescentes (las «de toda la vida»).
  • 7 son de bajo consumo.
  • 6,1 son halógenas.
  • 1,3 son fluorescentes.
  • Así que las bombillas LED representan solo un 0,01. Es decir, hay una por cada 100 hogares.
¡Cámbiate a las LED!
  1. Utiliza productos de limpieza ecológicos o hechos por ti
Antes de plantarte en el súper y comprar cincuenta botes distintos de limpiadores pregúntate: ¿los necesitas? En ocasiones, puedes hacer tus propios productos de limpieza naturales y que además, sean ecológicos y respetuosos con el medio ambiente. ¿No tienes ni idea de por dónde empezar? Lee este post sobre cómo limpiar de forma natural.
  1. Ahorra más energía que una pila Duracell
Hay muchísimas cosas que puedes hacer para ahorrar energía. Ventilar, colocar de forma estratégica los muebles de casa, regular el termostato, jugar con los colores de pintura y de los textiles de tu hogar. Aquí encontrarás una recopilación de algunos de los más importantes.
  1. Crea tu propio huerto
Si tienes una ventana o un balcón, consigue algunas macetas y siembra plantas aromáticas. Además de ahorrar a la hora de condimentar tus platos, aportarás más aire limpio a tu terraza.
  1. Consume productos de cercanía y de temporada
Los alimentos de proximidad son aquellos que se producen cerca de ti. Lo bueno de estos productos no pasa mucho tiempo entre su recogida y su consumo y estarán en su mejor momento de maduración. El menor coste de transporte hace que el precio final sea más barato y, el proceso, más sostenible.
Los productos de temporada son aquellos que puedes comprar siguiendo el ciclo natural de cultivo y por tanto, están en el mejor momento para ser consumidos en ciertos meses del año. Recuerda, ¡no es lo mismo naranjas recién recogidas del árbol que traídas de la otra punta del mundo!
  1. Ojo con lo ecológico que no sea de temporada o de cercanía
Cuando te encuentres fruta o verdura ecológica, fíjate si es de cercanía. Si un producto es eco pero ha contaminado mucho porque ha venido en avión, ¿vale la pena?
  1. Recicla
Seguramente ya lo estás haciendo pero…reciclar es un clásico y un básico. Si no has podido evitar comprar plástico, recíclalo. Y no solo en el cubo de la basura, intenta buscarle una segunda vida en casa o reutilizar algún envase que puedas usar para algo. ¡Saca tu vena artística y original!
  1. Decora con materiales sostenibles
¡Nos encanta la decoración! Antes de perderte en Ikea y fundir la visa, ¿has probado con los muebles de segunda mano? Date una vuelta por rastros o pregunta amigos, seguro que encuentras joyitas de las buenas para darles una segunda vida. ¿Más ideas? Aquí encontrarás alguna que otra.
  1. Planifica tus menús
Lo importante para evitar gastar envases de plástico y olvidarte de desperdiciar comida es planificar tu compra, evita las compras de última hora y busca alternativas donde la comida no esté envasada en plástico en tu mercado de barrio o en tiendas a granel.