Llega el invierno en breve y además de sacar la batamanta, es hora de que nuestra casa y habitación estén calientes sin tener que poner siempre la calefacción.

Según un informe del Instituto de Diversificación y Ahorro Energético (IDAE), encender la calefacción supone el 46% del consumo energético de los hogares en España, lo que se significa que a fin de mes, nuestro bolsillo lo nota.

Como en badi no nos gusta que pases frío, aquí van algunos consejos para que ahorres energía y dinero manteniendo tu piso y habitación calientes aunque, en la calle, haga un frío que pela:

1. Ventila 5 minutos mientras te haces el café

Intenta ventilar tu casa poco tiempo pero abriendo todas las ventanas a la vez durante unos 5 minutos, 10 si tienes ventanas pequeñas. Así, mientras te haces el café, aprovecha para que entre un poco de aire en casa.

Esto hará que no tengas que abrir las ventanas a horas del día más frías y que el calor se concentre durante el resto de la jornada.

2. No pongas muebles delante de los radiadores

Si pones muebles grandes, como el sofá, delante del radiador, estos absorberán todo el calor y la habitación no se calentará.

Pero, si tienes un piso de techos altos, podrás poner un estante encima del radiador para canalizar mejor el calor.

3. El aire, mejor que corra fuera

Utiliza burletes en puertas y ventanas para evitar corrientes de aire. La cinta aislante también puede ser muy buena amiga en estos momentos. Así que saca tu lado manitas y que evita que entre el aire por debajo de las puertas.

4. Las cortinas, a lo Buckingham Palace

La ventana es una de las principales causas de que el calor se vaya. Si utilizas cortinas con forro térmico o gruesas, evitarás que se escape el calor en invierno y que este, entre en verano.

5. Deja que el sol entre

Deja que entre el sol en las habitaciones. No necesariamente has de abrir la ventana pero sí, correr la cortina para que pase la luz. El calor poco a poco se irá acumulando.

Cuando el sol se ponga, cierra las cortinas y persianas para que no se escape el calor que ya entró antes.

6. Regula el termostato

Para no gastar mucha energía, el termostato no deberÍa superar los 21ºC. Aunque la temperatura puede variar de unas habitaciones a otras. Por ejemplo, en el cuarto de baño, la temperatura podría ir hasta los 22ºC y las habitaciones que no se usan hasta los 18ºC.

7. Cierra las puertas, Ho-dooor

El hábito de cerrar puertas de habitaciones en las que no estamos, ayuda a mantener el calor en las que sí estamos.

8. Black is black

¿Sabías que si vistes de negro tienes más calor si hace sol? Esto es porque los colores y la temperatura van de la mano.

Cuanto más oscuro es un objeto, más calor absorbe. Así que quizás un sillón negro o una manta de color oscuro no iría mal en las noches de friazo intenso.

9. Aprende de Aladdín y usa alfombra

El suelo es el elemento que mayor pérdida energética posee. En invierno, está a una temperatura media de 10 o 12 grados, mientras que en verano asciende a 14º o 16. Las alfombras, sin ser aislantes, conservan las altas temperaturas.

10. Un clásico: peli y manta

Con el frío mejor tener una manta de las grandes. Así, mientras lees o ves la tele te sentirás más agusto que un arbusto. Cuando vayas a elegir manta, mejor que esté hecha de polar o franela, ¡son las más calentitas!

Que tengas la mejor de las habitaciones es nuestra misión, por eso, en badi  te ayudamos a conseguirlo. Una de las maneras de hacerlo es cuidando de tu entorno y ayudándote a ahorrar energía y dinero.

Ten en cuenta estos pequeños consejos para aislar tu habitación del frío y no acabar como una sopa el resto del invierno.

Para más tips y consejos para alquilar tu habitación, échale un ojo a nuestro blog.